miércoles, 10 de septiembre de 2014

Día Mundial de Prevención del Suicidio

Hoy, 10 de Septiembre es el Día Mundial de Prevención del Suicidio. Un tema del que todos quieren hablar pero no se atreven, ¿Por qué? Por miedo, por pena, o por simple apatía.

Diariamente son cerca de 3000 personas las que acaban con su vida, y a mi parecer es una cantidad enorme por lo que debería crearse una especie de concientización para que ese número se reduzca considerablemente. Puedo asegurar que por la mente de muchos ha pasado la idea del suicidio o al menos imaginar ¿Qué es lo que piensa una persona cuando está al borde del suicidio? Penosamente puedo responder esa pregunta y es algo que he tratado de escribir a lo largo de los años pero no consigo hacerlo con la claridad debida, pero creo que trataré de hacerlo lo más entendible posible:
            “Viendo en retrospectiva, mi vida ha sido un vaivén de acontecimientos que me han marcado. Uno de los más importantes, el que más me marco y del que pocos saben es la bulimia y la anorexia que padecí a la edad de 14 y 15 años y los pensamientos suicidas que venían tras estas dos enfermedades. La bulimia no mata, sólo destruye, te debilita; en cambio la anorexia sí mata, y si no te mata la enfermedad, lo hace tu trastornada mente. No contaré detalles, no diré como lo hice, ni porque lo hice, sólo diré que es de las pocas cosas que he llegado a arrepentirme en la vida. Cuando estaba en ese punto, quería huir de todo y de todos, quería aminorar el dolor de mi familia y por consiguiente absorbía todo, estaba deprimida y realmente, me quería morir. Algo más fuerte que yo, un poder supremo, ese Dios en el que creo, me salvó, no permitió que llegara al final de lo que pensaba hacer y todo fue fallido. Nunca nadie se enteró, hasta ahora que no se quien lea esto, y mamá, sí lees esto, perdóname, por no saber decírtelo, pero lo digo ahora para hacer conciencia en las personas.”
Quizás sea la menos indicada para decir que está bien y que está mal, pero nada es más valioso que tener vida y sobre todo tener la oportunidad de superar las cosas y saber que no estamos solos.

Sí tienes algún problema, estoy dispuesta a escucharte.